El ‘gps’ de los murciélagos

EFEFUTURO.- El sistema de los murciélagos tiene capacidad para trabajar en tres dimensiones y otorga una orientación precisa en cada momento que les permite guiarse en entornos complejos y reconocer si se encuentran en posición vertical cabeza arriba o cabeza abajo.

EFEFUTURO MADRID Jueves 04.12.2014

<p>EFE/ Antonio Lacerda</p>

EFE/ Antonio Lacerda

Un grupo de científicos publica en la revista Nature nuevos detalles sobre el funcionamiento del sistema de orientación del cerebro de los murciélagos, una “brújula interna” similar a la que utilizan el resto de mamíferos, incluidos los seres humanos.

“La importancia de este estudio radica en que muchos mamíferos necesitan este mismo sistema en tres dimensiones para moverse por entornos complejos. Los monos al colgarse de los árboles y los seres humanos para ubicarse en el metro o pilotar un avión”, explicó a Efe Arseny Finkelstein, científico del Instituto de Ciencia Weizmann de la ciudad de Rejovot, en Israel.

Mientras que animales como los roedores se orientan en base a estímulos simples, que no necesitan interpretación, como el olfato o el tacto, los murciélagos y los humanos utilizan principalmente sentidos más complejos, como la visión o la ecolocalización -en el caso de los murciélagos-, que requieren una mayor elaboración.

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Mariposa que vuela con brújula pero sin mapa

Cada otoño, millones de mariposas monarcas (Danaus plexippus) convergen en un pequeño agrupamiento de montañas mexicanas para pasar el invierno. Vienen de viajar hasta 4.000 kilómetros desde sus áreas de reproducción por todo el este de Norteamérica. Y según un estudio, logran esta prodigiosa migración sin siquiera saber dónde están con respecto a su destino.

Edición Impresa: domingo, 28 de abril de 2013

Por Ed Jong – 2013. Nature News.

Danaus_plexippus_hembra

Las mariposas monarcas pueden usar como brújula la posición del Sol, pero cuando Henrik Mouritsen, un biólogo de la Universidad de Oldenburg, en Alemania, las desplazó 2.500 kilómetros, descubrió que no corrigieron rumbo. “La gente parecía asumir que tenían cierto tipo de mapa que les permitía focalizar un sitio de varios kilómetros luego de viajar cientos de miles de kilómetros”, dice. Ahora, “es claro que no es así”. Los resultados de su investigación se publican en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias.
Durante más de cinco décadas los científicos se han unido con aficionados para etiquetar y monitorear monarcas de vuelo libre, creando una base de datos de sus migraciones. Cuando Mouritsen analizó estos registros, se dio cuenta que las monarcas tienden a esparcirse en el curso de su migración. Su distribución coincidía bien con las predicciones de un modelo matemático que asumía que las monarcas sólo volaban con una brújula, no con brújula y mapa.

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